Un supuesto gestor puede aprovechar información verdadera
Que una persona conozca el nombre del acreedor o parte de una deuda no demuestra que esté autorizada para negociar. Solicita identificación, alcance del servicio y condiciones económicas, y confirma la relación con la entidad por un canal independiente. Desconfía de pagos urgentes a cuentas particulares, documentos incompletos y garantías de cancelación inmediata. La presión económica puede dificultar estas comprobaciones, precisamente cuando más necesarias resultan.
Distingue una gestión legítima de la venta de una promesa
En España, INCIBE informa sobre engaños financieros en internet y ASNEF advierte de servicios ajenos que cobran por supuestos accesos privilegiados al fichero. Conserva pruebas de mensajes y transferencias si sospechas una estafa, y contacta con los organismos correspondientes. Para valorar deudas reales, utiliza orientación jurídica reconocida y pide un presupuesto profesional claro. Ningún anticipo convierte por sí mismo una oferta de préstamo o exoneración en un derecho adquirido.
